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lunes, 16 de julio de 2012

Re-creaciones (2)



Una extraña asociación de ideas, provocó que las primeras imágenes de Naomi Watts como Diana de Gales me llevaran a recordar aquél programa en el que unos concursantes anónimos, aficionados al cante, atravesaban una cortina de humo para salir por el otro lado caracterizados, con mayor o menor fortuna, al modo de su estrella favorita.
Esta última afición hacia los biopics, es decir, a la ficción basada en la vida real de celebridades, comienza a resultarme preocupante. Porque si en un primer momento pudiera parecer una tentantiva propia de este inicio de siglo en rememorar figuras ilustres de tiempos pasados, empiezo a sospechar que es fruto de una incipiente sequía de ideas en lo que antes llamaron la fábrica de sueños.
Aunque existen excepciones notables, el subgénero de los biopics venía siendo más propio de los telefilmes de serie B que podíamos ver en cualquier canal privado durante la sobremesa. Sin embargo, en los últimos tiempos, los grandes estudios han dignificando el género haciendo uso de su propio star-system y lanzando globos sonda a través de imágenes promocionales con las caracterizaciones sorprendentes. Que a fin de cuentas es lo mismo que esperar ver a Santiago Segura en la piel de Conchita Velasco.


















martes, 21 de junio de 2011

We Love Debbie



Con toda la pena de su corazón, pero con los bolsillos llenos, Debbie Reynolds ha sacado a subasta parte de su colección de 5.000 prendas que forman ya parte de la historia de Hollywood. Desde que en 1970 la MGM empezó a liberar sus almacenes, la actriz se ocupó de adquirir un extenso repertorio de prendas con la intención de crear un futuro museo. Sin embargo, tras varias negociaciones infructuosas, se ha visto finalmente en la necesidad de dispersar su colección.
Sólo hay que echar un vistazo al catálogo de Profiles in History (http://www.profilesinhistory.com/) para darse cuenta de la importancia de la colección. Uno de los lotes me llama especialmente la atención son las piezas lucidas por Elizabeth Taylor en Cleopatra. Especialmente sabiendo que la bella Elizabeth, que Yahvé la conserve en su Gloria,  se convirtió en la adúltera oficial de la meca del cine al arrebatarle el marido, Eddie Fisher, a su compañera de estudio. Ahora que lo pienso, resulta paradójico que la Taylor se convirtiera al judaísmo a patir de su matrimonio con Fisher. Pero volviendo al tema que nos ocupa, quisiera imaginarme con qué ojos observaría Debbie aquellos aderezos que en su día luciera su usurpadora.
El hecho es que a partir del día de hoy, unos afortunados anónimos tendrán el placer de disfrutar en sus vitrinas privadas objetos míticos como lo es el vestido blanco de Marilyn en La tentación vive arriba, las zapatillas de rubíes de Dorothy de El mago de Oz o el entrañable bombín de Charlot. Es una pena que una colección tan importante vuelva a dispersarse hasta quedarse en el olvido. Por lo que a mí respecta, a partir de ahora conservaré un recuerdo diferente hacia esta mujer menuda por su sensibilidad hacia una labor pocas veces valorada como la de los diseñadores de vestuario.

























 



































miércoles, 23 de marzo de 2011

Adios Liz




No puedo dejar que acabe el día sin hacer una mención a Elizabeth Taylor, que hoy nos ha dejado.
Justamente el pasado domingo la admiraba de nuevo en La gata sobre el tejado de Zinc, y constataba que, además de ser una belleza, Liz era una gran intérprete. De hecho, el primer recuerdo que conservo de la actriz, fue a través de esta película. Boquiabierto ante la belleza deslumbrante de aquella mujer de ojos violeta (y la de su partenaire, cómo no!), me embargué de la atmósfera clautrofóbica de la historia. Me enamoré de su personaje enfundado en satén y aplaudí cada vez que calificaba a sus sobrinos de ficción  como "monstruos cuellicortos". Expresión que hice mía automáticamente.
Me reconforta saber que el último mito viviente se habrá reencontrado en su particular Olimpo con todos los seres queridos. Desde su amado Richard Burton a sus amigos Rock Hudson y Montgomery Clift. Y sin olvidar a Michael Jackson, que finalmente habrá dado con su estrella para descansar en paz.